sábado, junio 06, 2009

Fragmentos del 1781 al 1800

Situarse fuera de los propios méritos, como espectador de uno mismo.

1781 (Pág. 211 – 3)

“El sauce pinta el viento
sin necesidad de pincel”
(Saryu)

1782 (Pág. 211 – 4)

Ayer noche, en la iglesia de San Roque, El Mesias. Dos horas de júbilo. Ahora siento vergüenza de todos esos años en los que estuve deprimido. Es cierto que lo conseguía sin apenas esfuerzo (y cada uno de los días), mientras que ese otro estado de gloria..., en rigor, podrían contarse las veces que lo he conocido verdaderamente. Aunque bien es cierto que en esos momentos era el Amo del Mundo.

1783 (Pág. 211 – 5)

“En medio de vuestras ocupaciones más agitadas, detenéos un instante para “contemplar” vuestro espíritu”.
Así reza el octavo precepto (hay diez) de la práctica zen según la Escuela de Tsao-tung.

1784 (Pág. 211 – 6)

“Se sueña para no verse obligado a despertar, porque se desea dormir”. (Freud, Cartas a Wilhelm Fliess, p. 251).

1785 (Pág. 211 – 7)

Aparte un breve “esplendor” durante la publicación del Breviario de podredumbre, no he conocido más que oscuridad: ¿realmente me apena? A veces me lo pregunto.

1786 (Pág. 211 – 8)

La melancolia de ser comprendido…, no hay nada más grande para un escritor.

1787 (Pág. 211 – 9)

Mis ataques de angustia: no puedo escapar de ellos más que saliendo…, la calle como remedio. Quedándome entre cuatro paredes es imposible atajarlos.
Ninguna crísis profunda carece de su trasfondo fisiológico y metafísico a la vez.

1788 (Pág. 211 – 10)

1 marzo 1964. Después de poco más de un año he ido a ver dos películas terribles: Mi lucha y Los animales. Este última, apta para todos los públicos…, aunque debería estar prohibida para todo el mundo salvo para los asesinos y los “pesimistas”. La “vida” es peor que cuanto podamos imaginar: una pesadilla permanente. Todos los seres tiemblan, hasta los leones. Horrible, horrible…
La piedad, lo mejor de lo que se imaginó.

1789 (Pág. 212 – 1)

2 marzo. La película ésa de Los animales otra vez. He pensado en ella esta noche, al levantarme, por la mañana de nuevo. Ese espectáculo sobre bestias destruyéndose las unas a las otras, cuando no de depredadores que devoran restos, nada de nuevo en suma, lo sabido. Pero es que nunca he contemplado en apenas una hora tanto miedo y tanta huída a la vez. ¡Todos los animales, los agresores y las víctimas, enzarzados en una carrera alocada! Puesto que la vida sólo puede continuar destruyéndose, hay que tener valor para sacar las consecuencias. ¿Cuáles? Huir…, para empezar.

1790 (Pág. 212 – 2)

Estoy mal dotado para la “lucha por la vida”. Y es que la “vida” no me interesa lo bastante como para luchar en su nombre.

1791 (Pág. 212 – 3)

Nada puede acometerse a lo grande sin crueldad.

1792 (Pág. 212 – 4)

Tener “carácter”, estar capacitado para la crueldad.

1793 (Pág. 212 – 5)

He soportado a los hombre durante cincuenta y tres años…, éso es lo que debería pensar cada vez que empiezo a dudar de mí mismo. Como yo digo, ¿tenemos que sacar un santo de cada uno de nosotros? Todos deberíamos considerarnos santos si se conocieran nuestros dolores.

1794 (Pág. 212 – 6)

Siempre la misma cantinela : se quiere uno entretener con los ángeles, y hay que salir a cenar fuera…

1795 (Pág. 212 – 7)

5 marzo, La caída en el tiempo…, el título del “libro” que acabo de terminar. ¡Si pudiera creer en lo que hago!

1796 (Pág. 212 – 8)

“Enemigo del género humano”, el único título que desearía pretender, y que nunca me consentirán.

1797 (Pág. 212 – 9)

Para soportar una derrota no hay otro camino que el absoluto o el cinismo. (Aunque refugiarse en lo absoluto para eludir una derrota supone, por otro lado, cierta dósis de cinismo…, de ironía más bien).

1798 (Pág. 212 – 10) (Pág. 213 – 1)

La depresión está ligada a todos los fenómenos importantes, y por tanto cotidianos de la vida…, a la digestión en primer lugar. Ya lo tengo dicho: todo lo que en nosotros hay de profundo hunde sus raíces en la fisiología.

1799 (Pág. 213 – 2)

Nadie podrá sacarme de la cabeza que este mundo es fruto de un dios tenebroso, de un demiurgo maldito. Secretos lazos me unen a ese dios, me cuento entre sus descendientes, prolongo su sombra, me inclino incluso a pensar que me ha encomendado atender a las consecuencias de la mandición suspendida sobre él y su obra.

1800 (Pág. 213 – 3)

6 comentarios:

Carlos dijo...

Gracias por los fragmentos. Has realizado una labor encomiable. De nuevo gracias.

Carlos.

chicomancha dijo...

Gracias por publicar esto, ¿sabes concretamente a que film se refiere Cioran en el parrafo 1789 (Pág. 212 – 1)?

Gracias de nuevo.

Jorgewic dijo...

Pues no, querido chicomancha, ni siquiera sé si era una película o un documental. Rastreando en la red con ese nombre no me sale nada en 1964..., aunque vaya usted a saber. Desde luego, no era una de Walt Disney, está claro, al pobre Emil se le cortó la digistión de la impresión, por lo que vemos.
Un saludo

Breviario de Podredumbre: dijo...

Estimado Jorge: Seguimos atento a sus traducciones.

Una consulta: Existe algún libro en español de Phillip Mainlander?
Como es sabido, Cioran lo cita en la carta que le envía sobre Borges a Fernando Savater.

John B dijo...

Ya es un poco tarde para la respuesta, pero el nombre del documental era en francés Les animaux de 1963 del director Frédéric Rossif.

Y para Breviario, del único libro de Phillip Mainlander hay una traduccion de Sandra Baquedano Jer

John B dijo...

Para chicomancha el nombre del documental era Les Animaux 1963 de Frédéric Rossif.

Para Breviario si existe una traducción y creo que la única al castellano de Sandra Baquedano Jer (Filosofía de la Redención- Antología)